El nivel subterráneo de la comisaría es donde la campaña de Claire empieza a separarse claramente de la de Leon: en vez de conocer a Ada Wong, aquí es donde ves por primera vez a Sherry Birkin, la niña a la que vas a proteger durante el resto de la partida. También es donde tienes tu primer cara a cara con una de las criaturas mutadas por el virus G, mucho antes de lo que le ocurre a Leon en su propia campaña.
El garaje y la caja de hojalata
Baja al aparcamiento subterráneo y explora la zona: en el maletero de uno de los coches está la JMB Hp3, una pistola de 9 mm con mira láser que sustituye en potencia a tu SLS 60 inicial. Cerca hay también una culata de hombro para el lanzagranadas y una riñonera para ampliar el inventario — no la dejes atrás, el espacio se agota rápido en esta partida.
En algún punto de esta zona verás una caja de hojalata; gírala en el inventario hasta soltar la llave del coche, que necesitarás para acceder a un compartimento cercano.
Cuidado con la perrera. Hay dos Lickers encerrados ahí dentro y un tercero suelto en un pasillo cercano — mucho más peligrosos que los que te vas a encontrar sueltos por la comisaría. Si puedes evitarlos moviéndote agachada, mejor que arriesgarte a un combate directo.
La Criatura G y las llaves
En la morgue hay zombis "dormidos" sobre las camillas, igual que le pasa a Leon, así que no bajes la guardia por muy tranquila que parezca la sala a simple vista. El objetivo de esta zona es llegar a los controles del ascensor, pero antes tendrás que enfrentarte a la primera Criatura G de la partida: dispara a la cabeza para hacerla reaccionar y, cuando el brazo mutado quede expuesto, concentra el resto del daño ahí — el ojo que lleva es su punto débil real.
Con el paso despejado, examina el relieve de los amantes que hay en una de las paredes de esta zona para conseguir la llave del corazón. En otra sala encontrarás una palanca que mueve una pasarela y activa el ascensor — tira de ella para seguir avanzando hacia la oficina del jefe.
La oficina del jefe y Sherry
Antes de llegar a la oficina del jefe te cruzarás brevemente con Sherry, que te guía en este tramo y te da pistas sobre cómo seguir. En la propia oficina, además de objetos y munición, hay una colección privada que merece la pena registrar con calma — algunos de los archivos de esta sala dan contexto sobre el propio jefe Irons, un personaje que vas a tener muy presente más adelante en la partida.
Con las llaves del diamante y del corazón ya en el inventario, tienes acceso a las zonas que quedaban cerradas en las plantas superiores del edificio. El siguiente capítulo cubre la obtención de las dos piezas del panel eléctrico y tu primer encuentro cara a cara con el Tyrant.
