Empezamos la campaña de Leon desde cero: sin armas, sin munición y sin la más mínima idea de en qué se ha convertido Raccoon City en las últimas horas. Este primer tramo es corto pero sirve para asentar los controles básicos (cámara, apuntado, esquiva) y para dejar claro desde el primer minuto una norma que se mantendrá durante todo el juego: la munición siempre escasea, así que no dispares a nada que puedas simplemente esquivar.
La gasolinera
La partida arranca con Leon llegando en coche a una gasolinera que parece abandonada, de camino a la comisaría para incorporarse a su primer día de servicio. Tras la escena inicial en la carretera, tomamos el control ya de pie, frente al surtidor.
Entra en la tienda. En el interior encontrarás a un empleado malherido en el suelo, apoyado contra una puerta que se cierra sola en cuanto la cruzas: no hay forma de volver atrás por ahí, así que sigue explorando hacia el fondo del local.
En el almacén del fondo hay un escritorio con un cajón. Examínalo para conseguir la Llave (el juego la renombra automáticamente a Llave del almacén en cuanto la revisas en el inventario) — la necesitarás para abrir la puerta que te separa de la salida.
Poco después de coger la llave tendrá lugar la primera escena de acción del juego: un policía que también estaba herido acaba mordiendo a otro superviviente delante de ti. A partir de aquí, la tienda empieza a llenarse de no-muertos: el propio empleado que viste al entrar y un par de zombis más aparecerán entre las estanterías y junto al mostrador según avances.
No te compliques con el combate. En este tramo no tienes nada que ganar enfrentándote a los zombis: la Matilda (tu pistola inicial) tiene pocas balas y las vas a necesitar más adelante. Usa la esquiva para colarte entre ellos y dirígete directamente a la puerta que has abierto con la llave del almacén.
Al salir por esa puerta te reunirás brevemente con Claire Redfield, a la que ves por primera vez en el juego, justo antes de que cada uno tire por su lado. Automáticamente recogerás la Carta de bienvenida, el primer archivo coleccionable de la partida.
Las calles de Raccoon City
Nada más separarte de Claire, la ciudad te da la bienvenida por todo lo alto: un grupo de zombis sale de un autobús escolar volcado a poca distancia. No merece la pena plantarles cara — da media vuelta y corre en dirección contraria para ganar algo de distancia.
La ruta hasta la comisaría no es complicada, pero está sembrada de enemigos sueltos entre los coches abandonados y en las escaleras que suben hacia la calle principal. Aplica la misma regla que en la gasolinera: esquiva en vez de disparar. No hay ningún objeto importante que te obligue a pararte en esta sección, así que el objetivo es simplemente llegar de una pieza.
Ahorra munición desde ya. Todo lo que gastes aquí es munición que no tendrás cuando entres en la comisaría y empieces a encontrarte pasillos sin salida con dos o tres zombis a la vez. La Matilda apenas hace daño a la cabeza de un zombi normal salvo con varios impactos seguidos, así que no vale la pena intentar limpiarte el camino.
Al llegar por fin a las puertas de la comisaría de policía obtendrás el logro/trofeo "Bienvenido a la ciudad de los muertos", y con él arranca oficialmente la parte más larga del juego: la exploración de la comisaría, que cubrimos en el siguiente capítulo de esta guía.
